miércoles, 27 de octubre de 2010

Rozo

Como el nocturno vendaval veraniego que sopla intenso, rozando la piel rojiza y excitada.
Ojos cerrados, pupilas dilatadas. Labios rosados e hinchados.
Recorriendo montañas abajo arriba.

Canto en cada poro, canto del ave al atardecer.
Canícula, brillo de sol de ocaso esplendoroso, que ha de levantar cada mañana alto.
Como pluma cosquilleo en la entrepierna, como ave aleteo en la sangre. Sabia de ósculo redentor.

lunes, 4 de octubre de 2010

Otoño

El otoño es la resurrección del árbol, tiempo de renovarse para vivir.

Ha terminado el cálido verano para natura,
comienza el tiempo de renovación,
dejar las hojas viejas para sanar el alma.

El árbol dio frutos,
fertilidad del cuerpo blando
que ha de perpetuarse en la tierra inmaculada.

Gélida ventisca del naciente octubre
que hasta las venas hiere
matando para renacer,
morir para vivir

vivir para morir.

Otoño.
Se oye el violonchelo:
preludio de la muerte helada, tiesa del invierno,
petrificante, en la espera de la vida nueva.

Tu desdén

Tu desdén me recuerda el mío.

Una mirada no correspondida y un suspiro frustrado,
como cuando se va el otoño con las hojas.

No quiero ser como el agua del río,
que no vuelve jamás al mismo lugar.

Soy azul coral que permanece.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Tu mundo al año

Quiero tener un año de edad otra vez: tu mundo son tus juguetes básicos, tu espacio en la alfombra, tu andadera y tu periquera; tu mamá, tu papá y la tina donde te bañan. No tienes que pensar en sexo, en oler bien, en querer y que te quieran, en el trabajo y tus cuentas bancarias. Quiero que se rían de las tonterías que hago porque no tienen importancia y que me regañen por pintar en la pared de la cocina. Pero no he podido regresar el tiempo y me ando preocupando demasiado de todo, creo que tengo que bajarle un poco.

sábado, 5 de junio de 2010

Porque el amor es alquimia

Porque el amor es alquimia
que nos vuelve tontos en un instante.

Porque en ese instante nos creemos invencibles
cuando en realidad somos felizmente vulnerables.

Porque nos volvemos libro abierto
y el lector se vuelve escritor
que escribe entre sus líneas
lo que jamás se borrará.

Porque anota al margen y en páginas blancas
a la menor distracción.

Y al final,
la historia se vuelve polvo
que alguien más respirará.

Porque no hay vida sin el aire
que respiro de tu aliento,
siento que eres mía, vida mía.

Respírame profundo.

Háblame con esa boca tuya
y sonríe mientras me hablas
porque al escucharte vivo.

Tócame con tu piel dorada
que la mía es blanca
y suplica caricias de sol.

Revuelve mi universo con el tuyo,
revuélcame en tu sombra
y suéñame en tus noches...

Porque te deseo.

Si fueras cielo dormiría de día
y si luna yo estrella,
la del norte para estar muy cerca media vida.

Porque siempre habrá un momento
para despegar con esas viejas alas
ansiosas de volar a través de un cielo
infinito
y conocer un mundo lleno
de colores.

Porque se ha abierto un cielo azul radiante,
por vos.

Porque te deseo.