jueves, 8 de enero de 2009

Notas sobre la Libertad


Qué difícil es ser quien quieres ser... Posar para una foto, vestirte para la ocasión o de acuerdo a tu profesión. Es el dilema cotidiano de muchos: ¿Cuándo somos o seremos libres?

Tus padres son el primer contacto socializador y quienes definirán tu libertad los primeros años. Allí comienzas a acotar lo que serás en el futuro. Cuando eres adulto la libertad la imaginas como plena y suele, en la mayoría de los casos, no serla; debes pensar en lo que te enseñaron de pequeño, en lo experimentado y en lo socialmente correcto, es decir, lo que la gente espera de ti. A todo lo anterior súmale el cómo deseas que los demás te perciban. Ya se complicó el asunto, ¿no?

El ser se compone de tres aspectos principales: cómo te ves tú mismo, cómo te ven los demás y cómo te quieres ver. Es una lucha constante entre esos elementos que quieren equilibrarse. Otros aspecto no menos importante es el conocimiento adquirido de la experiencia vivida, o sea, lo que somos al interior, el verdadero ser intelectual e intangible, la adorqación al ente supremo y el amor propio y a los demás.

¿Quién es realmente libre? ¿En qué sentido?

Son los vicios en su más amplio sentido los que nos obstaculizan el camino a la verdadera libertad, porque nos hacen prescindir de ellos, son las cadenas del cuerpo y de la mente.

Ya el concepto de libertad comienza a disiparse, y es tan amplio como el universo mismo.